aviso sigue abajo ...asi que pueden bajar con el cursor que no muerde!!!...picamiel
¿Podremos intentar una
canción?
¿Podría intentar una canción?
¿Un gesto
de fuego, una metáfora de marinería?....
Los que esperaron barco en el
muelle
una tarde galvánica picoteada de eléctricas gaviotas.
Los que
cruzaron con la luna sobre sus espaldas
ferrocarriles de
hielo.
Los que se hundieron en el lago negro.
Los
que saltaron el muro.
Los que chapotearon en las rutas
fangosas del
miedo.
Los
que miraban detrás de las ventanas.
Los que bajaron las cortinas.
Los que
sintieron el vértigo de la caída libre,
mientras sus
alas
se
encendían con el fuego de la estrella.
Los que se marcharon con el sol a
cuestas.
Los que nunca
regresaron.
los que perdieron la
partida
la maleta y un par de zapatos.
Los que nunca
creyeron
/que las cosas iban a cambiar.
Los que creyeron, y regresaron.
Los que
quedaron a mitad del camino.
Los que llegaron tiritando con un sueño
pálido
–papel desleído, palabras
ateridas
sobre un pentagrama
lluvioso–.
Los que fueron requisados y pateados
mientras se hablaba de
“bondad” en los discursos.
Los que fueron escupidos y
pisoteados.
Los que fueron vapuleados,
mientras otros robaban su cosecha
de sueños.
Los que tuvieron que inclinar un poco el
rostro
bajar el ala del sombrero
mientras las sombras duras del fuego,
faroleaban
/sobre los pozos de agua.
Los que cambiaban de
estación
de
andén, de cielo.
Los que vieron que las bombas eran nuevas
/y con ellos, las estaban ensayando.
Los que se enfrentaron a
piedra
contra el hierro y el metal.
Los que creyeron en la historia oficial
y
muchos años después,
sus sueños fueron marcados por el hielo
–estatuas de
sal, sonrisas de fuego–.
Cuando vieron la verdad, quedaron
ciegos.
También
los que fueron tatuados,
sellados, numerados
mientras hombres con cabezas de carretes metálicos y
lenguas de celuloide,
bajo un foco amarillo proyectaban
películas en
blanco y negro
/para hacer reír a las masas.
En otras coordenadas
se encerraban
campesinos
orientales
/en reformatorios de campos dolorosos,
Luego se hacían obras de
teatro
que dejaban una sensación de humanismo
con las técnicas dramáticas
del señor Aristóteles.
En sus particulares
estados
repartían porra y fuego,
blindaban fronteras, fundaban
frenocomios,
cotos de caza, túneles con extrañas inscripciones,
y
mostraban un desliz filantrópico
sobre las tesis del señor
Morguentau.
Los mismos que llamaron al odio y a la guerra en
technicolor.
(leones esfumados contra las alas del silencio,
fuego, sobre
ciudades de piedra
fuego, sobre ciudades vencidas
fuego, sobre ciudades
calcinadas.)
Dos caras del mismo asunto
dos caras de la misma
moneda.
Los que no tuvieron otra oportunidad
e
hicieron de payasos y bailaron con violines
/sobre las vías ateridas de la miseria.
Los que se fueron adentro de las
cuevas de piedra.
buscando pictogramas de tauróbolos
celestes y danzas
Los que cruzaron bajo alcantarillas,
casi ciegos
mientras afuera, el cielo y las
constelaciones
se conjugaban en una danza hermosa.
Los que con el agua al cuello
resistieron.
Los que bajaron de las montañas escarpadas
con frío de nieve
en los ojos.
Los que perdieron el norte y estrujaron la brújula
hasta
sentir en las palmas, las agujas sangrantes.
Los que esperaron detrás de las
líneas una palabra de aliento,
Los que vieron amanecer,
bajo el alba dulce
y sangrienta de gasas amarillas.....
Todos nosotros, y
ellos también,
y los otros por supuesto.
Tres caras de
la misma esfinge.
Navegamos a la deriva contra la
tormenta,
después del naufragio
sobre
la Balsa de la Medusa.
de Omar García Ramírez ****
